El día que te vuelva a ver, te regalaré un borrador, una hoja y un marcador.
El borrador para quitar algunos trazos que se salieron de su curso.
La hoja para que escribamos nuevas historias.
Y el marcador para que pintes mi cuerpo y mi camino.
El día que te vuelva a ver, aprenderemos de nuestro pasado y forjaremos un mañana.
El día que te vuelva a ver, está en tus manos...
Acá estoy, esperándote.