Mientras esperaba el bus debajo de mi sombrilla pensaba en que el tiempo pasa realmente rápido y ya es un hecho. Tu vida y la mía ya no se volverán a tocar jamás....
Hasta la ropa interior que llevaba aquella noche lluviosa no hace parte de nuestra historia. Tus manos jamás me la quitaron.
Vivo una nueva historia que tiene como función recordarme que eres solo un vestigio de un recuerdo que entre más días pasen... más borroso y efímero te empiezas a convertir...
Así es la vida... eso mismo pasará con mi recuerdo en tu mente... un buen día ya mi nombre rondará tu vida.
